lunes, 3 de marzo de 2014

Consejos por Twain

TWAIN NO SE COMPLICA


Elmore Leonard
En esta serie de reglas y consejos de los grandes escritores, examinamos las reglas propuestas por ese gran narrador americano, Samuel Langhorne Clemens, más conocido como Mark Twain. Entre sus muchas historias, escribió Las aventuras de Tom Sawyer y su secuela, Las aventuras de Huckleberry Finn, esta última a menudo llamada “la gran novela americana”.
Las reglas para escribir de Twain
  • Una historia debe lograr algo y llegar a alguna parte
  • Los episodios de una historia deben ser partes necesarias de la historia, y deben ayudar a desarrollarla
  • Los personajes de una historia deben estar vivos, excepto en el caso de cadáveres, y el lector siempre debe ser capaz de distinguir los cadáveres de los otros
  • Los personajes de una historia, tanto vivos como muertos, deben exhibir una excusa suficiente para estar ahí
  • Cuando los personajes de una historia entablan una conversación, debe sonar como una conversación entre humanos, y lo que dicen debe ser similar a lo que dirían seres humanos en las mismas circunstancias, y debe tener un significado reconocible, y también un propósito visible, y demostrar relevancia, y permanecer en la vecindad del tema en cuestión, y ser interesante para el lector, y ayudar a la historia, y deberá detenerse cuando la gente ya no tenga nada más que decir
  • Cuando el autor describe el carácter de un personaje en su historia, la conducta y la conversación de ese personaje deberán justificar dicha descripción
  • Cuando al principio de un párrafo un personaje habla como si fuera un elegante libro ilustrado, hecho a mano, con ribetes dorados y fino lomo de piel, no podrá hablar como un juglar negro al final del mismo
  • Ni el autor ni los personajes de la historia deben aprovecharse del lector con burdas estupideces
  • Los personajes de una historia deben limitarse a las posibilidades y dejar de lado los milagros; o, si se atreven con un milagro, el autor debe presentarlo tan plausiblemente como para que parezca posible y razonable
  • El autor debe hacer que el lector sienta un profundo interés por los personajes de su historia y por su suerte; y debe hacer que el lector adore a las buenas personas de la historia y odie a las malas
  • Los personajes de la historia deben estar tan claramente definidos que el lector debería poder anticipar lo que haría cada uno de ellos en cualquier tipo de emergencia
Además, el autor debe
  • Decir lo que se propone decir, no sólo acercarse a ello
  • Usar la palabra correcta, no su prima segunda
  • Rehuir el exceso de palabras
  • No omitir detalles necesarios
  • Evitar el descuido de la forma
  • Utilizar buena gramática
  • Emplear un estilo sencillo y directo

consejos del maestro:STEPHEN KING

LOS CONSEJOS DEL REY DEL TERROR: STEPHEN KING

¡Sé sincero! El hombre que ha escrito algunos de los libros más aterradores en los últimos tiempos es Stephen King. Cuenta con más de 50 novelas y 30 películas, todas ellas con esos matices escalofriantes. No obstante, King también es muy conocido por sus citas sobre la escritura como arte y oficio.
De hecho, publicó Mientras escribo, un manual muy respetado sobre el oficio de escribir. En él, King ofrece consejos prácticos para llegar a convertirse en un escritor de éxito. Los siguientes son los siete consejos más destacados.
Todo empieza con un rechazo

Stephen King
Muy pocos escritores logran que los publiquen al primer intento, y King no fue la excepción. Comenzó a presentar sus historias cuando todavía estaba en la escuela y, a la edad de 14 años, ya había acumulado una gran colección de cartas de rechazo. King perseveró y dice que, de hecho, aprendió algunas de sus mejores lecciones de las notas garabateadas en los márgenes de esas cartas. En una le recomendaban reducir la verborrea y eso hizo que cambiara su forma de escribir “de una vez y para siempre”.
Lee mucho, y escribe mucho
¡Tal vez la siguiente sea su cita más famosa sobre el oficio de escribir! En ella, King sostiene que para ser un escritor tienes que hacer dos cosas por encima de todo.
"Si no tienes tiempo para leer, no dispones de los medios para escribir. Leer suministra el combustible para escribir. Crea una “facilidad e intimidad” con la escritura, permitiéndole al escritor deslizarse sin problemas dentro del proceso creativo.


Domina los fundamentos de la escritura

Para ser un buen escritor, debes dominar los 
fundamentos del vocabulario, la gramática y el estilo. Utiliza únicamente el vocabulario con el que te sientas más cómodo. Conoce tu gramática. Evita los adverbios y la voz pasiva como si fueran la peste. Como dice King, el dominio de estas habilidades elementales puede conducir eventualmente a la magia de una novela en toda regla
















En su forma más básica, sólo estamos hablando de una habilidad que se aprende, pero ¿no estamos de acuerdo en que a veces las habilidades más elementales pueden crear cosas mucho más allá de tus expectativas? Estamos hablando de herramientas y carpintería, de palabras y estilo... pero a medida que avancemos, harías bien en recordar que también estamos hablando de magia”.
Escribir es un trabajo, así que prepárate para hacerlo
En sus primeros días, King escribía incesantemente. Él dice.
“A veces tienes que seguir aunque no quieras”. Escribir requiere compromiso, y “... si no quieres trabajar hasta partirte el culo, no tiene ningún sentido que pretendas escribir bien”.
Las historias se pueden encontrar en cualquier lugar, en cualquier momento
Uno de los primeros consejos de King es que no existe ningún catálogo de ideas esperando a ser encontrado. Las buenas ideas para una historia pueden salir de cualquier parte, y la labor del escritor consiste en detectarlas. La mayor parte de las ideas de King salieron de fragmentos de conversaciones y de crear escenarios alrededor de ellos.
Siempre sé sincero
King insiste repetidamente en que los escritores necesitan ser fieles a sí mismos:
“Escribe aquello que te guste, y luego dótalo de vida y hazlo único al mezclarle tu propio conocimiento personal de la vida, la amistad, las relaciones, el sexo y el trabajo”. En una variante de la regla “escribe sobre lo que sabes”, King anima a los escritores a escribir sobre aquello que sienten como verdadero. Utilizando lo que sabes y lo que es único en ti, le 
darás sinceridad y veracidad a tus personajes, diálogos y escenarios.
El apoyo te llevará lejos

La relación con su esposa, Tabitha, está incrustada en el libro de King. Él la describe como la persona a la que acude en busca de apoyo y consejos. Él la considera su lector ideal. El apoyo ayuda mucho, y King lo expresa mejor:

“Escribir es un trabajo solitario. Tener a alguien que crea en ti hace una gran diferencia. No tienen que darte discursos. Por lo general, basta con que crean en ti”.




domingo, 2 de marzo de 2014

LAS 10 REGLAS PARA ESCRIBIR BIEN DE ELMORE LEONARD

Introducimos una nueva serie ocasional de artículos y consejos para escribir, provenientes de muchas de las grandes figuras de la literatura. Comenzamos con el gran Elmore Leonard que tristemente falleció en 2013.

Las primeras novelas publicadas de Leonard fueron westerns, pero luego se especializó en novela negra y muchas de sus obras fueron adaptadas al cine.
Entre las más conocidas están Get Shorty (Cómo conquistar Hollywood), Hombre, y Rum Punch, la cual se filmó bajo el título de Jackie Brown.

Elmore Leonard
  • Jamás empieces un libro hablando del tiempo.
  • Evita los prólogos.
  • Nunca utilices un verbo distinto a “dijo” para llevar los diálogos.
  • Nunca utilices un adverbio para modificar el verbo “dijo”… advirtió seriamente.
  • Mantén tus signos de exclamación bajo control. No te puedes permitir más de dos o tres por cada 100.000 palabras de prosa.
  • Nunca utilices las palabras “de repente” o “se armó la gorda”.
  • Utiliza los dialectos regionales con moderación.
  • Evita las descripciones detalladas de los personajes.
  • No entres en mucho detalle al describir lugares y cosas.
  • Intenta descartar las partes que los lectores tienden a saltarse.

Ocho reglas para escribir ficción de Neil Gaiman


Las ocho reglas para escribir ficción de Neil Gaiman son:


1-Escribe. 

2-Pon una palabra después de otra. Encuentra la palabra correcta. Déjala ahí. 

3-Termina lo que estás escribiendo. Sea lo que tengas que hacer para terminarlo, termina. 

4-Déjalo a un lado. Léelo como si nunca antes lo hubieras leído. Muéstrelo a algunos amigos, aquellos cuya opinión respetes y que gusten de ese tipo de textos. 

5-Recuerda: Cuando la gente te dice que hay algo que va mal o que simplemente no está funcionando para ellos, casi siempre estarán en lo cierto. Cuándo te dicen qué es lo que está mal y cómo arreglarlo, casi siempre estarán equivocados. 

6-Trabaja en ello. Recuerda que, tarde o temprano y antes de que llegue la perfección, tendrás que dejarlo ir y continuar escribiendo otras cosas. La perfección es como perseguir el horizonte. Sigue adelante. 

7-Ríete de tus propias bromas. 

8-La regla principal para escribir es que si lo haces con confianza y seguridad, podrás hacer lo que quieras (esto puede funcionar tanto en la vida como en la escritura, pero definitivamente es cierto en cuanto a la escritura). Así que escribe tu historia cómo debe ser escrita, escribe honestamente y cuéntala lo mejor que puedas. No estoy seguro de que haya otras reglas. Al menos, no de las que cuentan.

sábado, 1 de marzo de 2014

CONSEJOS PARA ESCRITORES PRINCIPIANTES DE ONETTI



I. No busquen ser originales. El ser distinto es inevitable cuando uno no se preocupa de serlo.
II. No intenten deslumbrar al burgués. Ya no resulta. Éste sólo se asusta cuando le amenazan el bolsillo.
III. No traten de complicar al lector, ni buscar ni reclamar su ayuda.
IV. No escriban jamás pensando en la crítica, en los amigos o parientes, en la dulce novia o esposa. Ni siquiera en el lector hipotético.
V. No sacrifiquen la sinceridad literaria a nada. Ni a la política ni al triunfo. Escriban siempre para ese otro, silencioso e implacable, que llevamos dentro y no es posible engañar.
VI. No sigan modas, abjuren del maestro sagrado antes del tercer canto del gallo.
VII. No se limiten a leer los libros ya consagrados. Proust y Joyce fueron despreciados cuando asomaron la nariz, hoy son genios.
VIII. No olviden la frase, justamente famosa: 2 más dos son cuatro; pero ¿y si fueran 5?
IX. No desdeñen temas con extraña narrativa, cualquiera sea su origen. Roben si es necesario.
X. Mientan siempre.
XI. No olviden que Hemingway escribió: “Incluso di lecturas de los trozos ya listos de mi novela, que viene a ser lo más bajo en que un escritor puede caer.”

DECÁLOGO DEL PERFECTO CUENTISTA, DE HORACIO QUIROGA



I
Cree en un maestro —Poe, Maupassant, Kipling, Chejov— como en Dios mismo.
II
Cree que su arte es una cima inaccesible. No sueñes en domarla. Cuando puedas hacerlo, lo conseguirás sin saberlo tú mismo.
III
Resiste cuanto puedas a la imitación, pero imita si el influjo es demasiado fuerte. Más que ninguna otra cosa, el desarrollo de la personalidad es una larga paciencia.
IV
Ten fe ciega no en tu capacidad para el triunfo, sino en el ardor con que lo deseas. Ama a tu arte como a tu novia, dándole todo tu corazón.
V
No empieces a escribir sin saber desde la primera palabra adónde vas. En un cuento bien logrado, las tres primeras líneas tienen casi la importancia de las tres últimas.
VI
Si quieres expresar con exactitud esta circunstancia: “Desde el río soplaba el viento frío”, no hay en lengua humana más palabras que las apuntadas para expresarla. Una vez dueño de tus palabras, no te preocupes de observar si son entre sí consonantes o asonantes.
VII
No adjetives sin necesidad. Inútiles serán cuantas colas de color adhieras a un sustantivo débil. Si hallas el que es preciso, él solo tendrá un color incomparable. Pero hay que hallarlo.
VIII
Toma a tus personajes de la mano y llévalos firmemente hasta el final, sin ver otra cosa que el camino que les trazaste. No te distraigas viendo tú lo que ellos pueden o no les importa ver. No abuses del lector. Un cuento es una novela depurada de ripios. Ten esto por una verdad absoluta, aunque no lo sea.
IX
No escribas bajo el imperio de la emoción. Déjala morir, y evócala luego. Si eres capaz entonces de revivirla tal cual fue, has llegado en arte a la mitad del camino.
X
No pienses en tus amigos al escribir, ni en la impresión que hará tu historia. Cuenta como si tu relato no tuviera interés más que para el pequeño ambiente de tus personajes, de los que pudiste haber sido uno. No de otro modo se obtiene la vida del cuento.

Herramientas para futuros escritores: Decálogo de Augusto Monterroso.

Decálogo de Augusto Monterroso.

Primero.
Cuando tengas algo que decir, dilo; cuando no, también. Escribe siempre.
Segundo.
No escribas nunca para tus contemporáneos, ni mucho menos, como hacen tantos, para tus antepasados. Hazlo para la posteridad, en la cual sin duda serás famoso, pues es bien sabido que la posteridad siempre hace justicia.
Tercero.
En ninguna circunstancia olvides el célebre díctum: “En literatura no hay nada escrito”.
Cuarto.
Lo que puedas decir con cien palabras dilo con cien palabras; lo que con una, con una. No emplees nunca el término medio; así, jamás escribas nada con cincuenta palabras.
Quinto.
Aunque no lo parezca, escribir es un arte; ser escritor es ser un artista, como el artista del trapecio, o el luchador por antonomasia, que es el que lucha con el lenguaje; para esta lucha ejercítate de día y de noche.
Sexto.
Aprovecha todas las desventajas, como el insomnio, la prisión, o la pobreza; el primero hizo a Baudelaire, la segunda a Pellico y la tercera a todos tus amigos escritores; evita pues, dormir como Homero, la vida tranquila de un Byron, o ganar tanto como Bloy.
Séptimo.
No persigas el éxito. El éxito acabó con Cervantes, tan buen novelista hasta el Quijote. Aunque el éxito es siempre inevitable, procúrate un buen fracaso de vez en cuando para que tus amigos se entristezcan.
Octavo.
Fórmate un público inteligente, que se consigue más entre los ricos y los poderosos. De esta manera no te faltarán ni la comprensión ni el estímulo, que emana de estas dos únicas fuentes.
Noveno.
Cree en ti, pero no tanto; duda de ti, pero no tanto. Cuando sientas duda, cree; cuando creas, duda. En esto estriba la única verdadera sabiduría que puede acompañar a un escritor.
Décimo.
Trata de decir las cosas de manera que el lector sienta siempre que en el fondo es tanto o más inteligente que tú. De vez en cuando procura que efectivamente lo sea; pero para lograr eso tendrás que ser más inteligente que él.
Undécimo.
No olvides los sentimientos de los lectores. Por lo general es lo mejor que tienen; no como tú, que careces de ellos, pues de otro modo no intentarías meterte en este oficio.
Duodécimo.
Otra vez el lector. Entre mejor escribas más lectores tendrás; mientras les des obras cada vez más refinadas, un número cada vez mayor apetecerá tus creaciones; si escribes cosas para el montón nunca serás popular y nadie tratará de tocarte el saco en la calle, ni te señalará con el dedo en el supermercado.